El Poder Ejecutivo nacional, mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 571/2026 publicado en el Boletín Oficial, procedió a la eliminación del Ministerio del Interior y transfirió sus competencias a la Jefatura de Gabinete, ahora conducida por Diego Santilli tras la salida de Manuel Adorni. La medida concentra en el ministro coordinador la responsabilidad por la interlocución política con las provincias, la Ciudad de Buenos Aires y los municipios, además de áreas administrativas clave como el régimen electoral y el Registro Nacional de las Personas (Renaper).
La reestructuración dispone que la Jefatura de Gabinete asuma todas las tareas que hasta el momento correspondían al Ministerio del Interior: la relación con los gobernadores, la coordinación de asuntos interjurisdiccionales, el vínculo con los municipios, la regulación de los partidos políticos y las políticas orientadas a la descentralización y federalización del Estado. De esta manera, la órbita del coordinador centraliza tanto la gestión política como funciones técnicas imprescindibles para la administración pública federal.
El DNU también señaló que bajo la nueva organización quedará la supervisión del Renaper, la coordinación de políticas ligadas a las áreas de frontera, la gestión de asuntos federales y el seguimiento de temas que confluyen con otras carteras, como turismo, ambiente, deporte, ciencia y tecnología, desarrollo regional y comunidades indígenas. Ese traspaso incorpora competencias que requieren articulación interministerial y relaciones territoriales extensas.
Fuente: ElCanciller





