Los excesos nunca son buenos, y nos alejan de la felicidad y del ESTADO DE ARMONÍA. Aprendamos a reír y sonreír, para sanar nuestro cuerpo.
Los excesos nunca son buenos, y nos alejan de la felicidad y del ESTADO DE ARMONÍA. Aprendamos a reír y sonreír, para sanar nuestro cuerpo.