«No era suficiente». Son palabras muy fuertes y las dijo Silvina Luna tiempo antes de morir. Es una descripción brutal si se tiene en cuenta que está hablando ni más ni menos que de su propio cuerpo. Ella habló mucho de lo que la llevó a operarse y una forma de hacer que su muerte no sea en vano es hablar del otro concepto que la mató, tan poderoso y mortal como un mal bisturí: la violencia estética.
Morosidad: el Congreso pateó el debate y la deuda de las familias sigue esperando
Sin votos para aprobar su propio dictamen, el oficialismo logró devolver el proyecto a comisión. Mientras tanto, los datos muestran que el problema no se resuelve con refinanciaciones. El debate sobre el endeudamiento de las familias volvió a quedar en suspenso. Sobre...





